miércoles, 10 de agosto de 2016

3 Profesiones que no te esperas serán reemplazadas por la Inteligencia Artificial (Primera Parte)

Hace 30 años los peores agoreros pronosticaron que los ordenadores iban a dejar a una buena parte de la población sin trabajo y, en parte, así fue. Se repetía en el sector de los servicios una situación bien conocida en la industria cuando, a principios del siglo XX, la automatización en las fábricas enseño la miserias del desempleo a una buena parte de la clase trabajadora.

De la misma forma, durante las últimas décadas, se han ido perdiendo muchos de los trabajos con menor componente intelectual. Tareas repetitivas o mecánicas que antes ocupaban a decenas o cientos de personas son ahora realizadas por unas pocas apoyadas por un elenco cada vez mayor de ordenadores.

Sin embargo, los últimos avances en Inteligencia Artificial y Robótica comienzan a poner en peligro muchos de los puestos de trabajo supervivientes, incluyendo aquéllos que requieren de un mayor grado de inteligencia.

Y es sólo el principio de una revolución que, seguramente, hará que nuestros hijos o nietos tengan una visión completamente diferente de los conceptos de "trabajo" y "mercado laboral".

Antes de profundizar en las implicaciones de esta última afirmación, merece la pena poner algunos ejemplos de trabajos que ya están siendo realizados por Robots o Inteligencias Artificiales

domingo, 12 de junio de 2016

La Realidad Capturada: el siguiente paso en la Realidad Virtual y Aumentada

Si has podido disfrutar de alguna experiencia virtual con una gafas de nueva generación, seguramente estarás convencido de que esta tecnología va a cambiarlo todo. Sin embargo, espera a ver sus posibilidades cuando lo real y lo virtual se vuelvan indistinguibles.

"La Realidad Virtual ya está aquí y ha venido para quedarse" escribía hace poco en un artículo en donde revisaba los principales productos que saldrán al mercado a finales de 2016 para transformar el mundo del entretenimiento (entre otros).

Oculus Rift, HTC Vive y Play Station VR son los máximos exponentes de esta revolución en ciernes que, gracias a motores de gráficos en 3D como Unity 5, Unreal Engine 4, Source 2 (el nuevo motor de Valve), no permiten adentrarnos en mundos virtuales con un realismo cada vez más convincente.

Para ilustrar la calidad que se puede alcanzar en esta realidad alternativa nada mejor que un vídeo, Adam, renderizado en tiempo real gracias al plugin Caronte FX de Next Limit, una de las mejores empresas españolas en el área de la simulación:


A pesar de los impresionantes resultados que se pueden obtener con estos motores gráficos, es posible ir un paso más allá.

jueves, 19 de mayo de 2016

Los robots de Origami

Hace dos años realice una recopilación de vídeos sobre robots diferentes, con diseños extravagantes, que publiqué en un artículo titulado "Los 20 robots más curiosos de la actualidad". Comenzaba explicando que:
"La robótica es una ciencia o una técnica aún en pleno desarrollo. Aunque lo más común es encontrarnos con formas humanoides o inspiradas en la naturaleza (especialmente en el mundo de los insectos), se están realizando continuas pruebas de concepto que nos ofrecen diseños sorprendentes.

La utilidad de estos robots alternativos puede parecer escasa pero algunos de ellos sentarán, sin duda, la base para la creación de una nueva generación de ingenios más flexibles, más adaptables al entorno, más especializados."
Entre esos 20 robots hablaba de uno desarrollado por la Universidad de Hardvard capaz de cambiar de forma para realizar tareas específicas en función del entorno en donde deban trabajar. Lograban tal proeza gracias a unos polímeros con memoria (capaces de recuperar su forma original) diseñados para contraerse cuando alcanzan los 100ºC.

sábado, 2 de abril de 2016

Una lanza en favor de la Tecnología española

Los españoles siempre hemos sido muy creativos. Sin apenas despeinarnos fuimos capaces de inventar el submarino, el autogiro, la fregona, el chupa-chups y la siesta.

Basta comparar la producción artística de las escuelas clásicas y modernas españolas con las alemanas o inglesas para comprender cuán diferentes somos los latinos.

Alguno se sentirá colmado por el insulso realismo de las escenas de caza de Peter Brueghel, el Viejo, o admirado por los oníricos paisajes de Caspar David Friedrich, el máximo exponente del romanticismo alemán del siglo XIX. Pero no dan la talla frente a la Serie Negra de Goya, para mí el mejor de los pintores españoles capaz de adelantarse un par de siglos a su tiempo, la revolución provocada por Picasso y su cubismo o la aportación de Joan Miró al surrealismo.

Sin embargo, los españoles llevamos bastante tiempo agazapados, deprimidos tras la pérdida de las colonias, apabullados por los grandes logros tecnológicos de americanos y asiáticos. 

Y así llegamos, agazapados, al año 2013 cuando los chicos de BQ demostraron que los españoles éramos no solo capaces de diseñar  teléfonos móviles, sino también de competir en igualdad de condiciones en un mercado cedido por los escandinavos a americanos y coreanos. Ahora andan embarcados con las impresoras 3D y la robótica así que quizás no tarden en volver a sorprendernos. Si no lo habéis hecho aún, os recomiendo leer la misión de esta empresa, todo un alegato en favor de la tecnología y el emprendimiento.

Aunque he comprado algunos de sus productos, aún no he tratado con ellos personalmente. Sin embargo, por diferentes motivos profesionales, he tenido la fortuna de dedicar una buena parte de los últimos meses a explorar el mercado español en busca de empresas capaces de sorprendernos con su tecnología.

Tan abominable misión para un friki de mi categoría me ha obligado a conocer a un montón de gente tan apasionada por la tecnología como comprometida con los proyectos que les he propuesto. Así que voy a dedicar unas pocas líneas a rendirles un pequeño homenaje y, de paso, romper una lanza en favor de la tecnología española.

Y creo que nos hace falta: en el último informe de la consultora PwC sólo 8 empresas españolas aparecen entre las 1000 más innovadoras del mundo.

martes, 1 de marzo de 2016

El BigBang de la tecnología es ... HOY. ¿Estás preparado?, ¿lo está tu empresa?

UN POCO DE HISTORIA

"Aunque será completamente posible obtener una educación en casa, a través del propio computador personal, la naturaleza humana no habrá cambiado, y todavía habrá necesidad de escuelas con laboratorios, aulas y profesores que motiven a los alumnos"

En esta referencia, extraída de un artículo publicado en la revista New Science por Arthur L. Samuel del Centro de Investigación Watson de IBM, aparece la primera referencia conocida al "Personal Computer", el archi-conocido PC. Era el año 1964.

Ese mismo año salía al mercado el Programma 101, el primer ordenador personal de la historia diseñado en Italia por Olivetti, un fabricante de máquinas de escribir. Le siguieron el Apple II y el Commodore PET en 1977, el Atari 400 en 1971 y el IBM PC en 1981.

ZXSpectrum48k.jpg
Y así llegamos al año 1982 y a la aparición en el mercado del ZX Spectrum, un ordenador mítico cuyos 49.152 Bytes de memoria RAM yo ya sabía que iban a cambiar  mi vida.

Por aquél entonces ya se hablaba de una hecatombe en el mercado laboral. Los ordenadores personales iban a irrumpir en las empresas para dejar sin trabajo a millones de trabajadores que se esmeraban en llevar las cuentas, rellenar formularios o poner sellos. Y así fue.

No era la primera vez. A principios del siglo XX la automatización industrial había enseñado las miserias del desempleo a las clases trabajadoras convirtiéndose en el germen de las guerras y revoluciones que convulsionaron la primera mitad de siglo como tan bien supo exponer Alvin Toffler en su libro la Tercera Ola, publicado en 1979 cuando Occidente aún sufría los estragos de la primera crisis del petróleo provocada por el plantón de la OPEP en 1973.

Sin embargo, aunque los Ordenadores Personales afectaron al mercado laboral, los perores agoreros de la época se equivocaban. Basta comprobar la evolución de PIB mundial desde los años 90 para comprobar cuánto lo estaban. 

Se perdieron innumerables puestos de trabajo, desde luego, pero también se crearon otros que requerían una mayor cualificación, trabajos menos manuales, más intelectuales. Nació así el Trabajador de la Sociedad de la Información, umbilicado al ordenador por su nueva herramienta de trabajo: el ratón.